El verdadero agresor de Silvio Berlusconi
Mucho ruido se ha generado en internet y los medios de comunicación tradicionales por la agresión que recibió el pasado 13 de diciembre el primer ministro del gobierno italiano Silvio Berlusconi, por parte de un “enfermo mental” de nombre Massimo Tartaglia.
Mientras Silvio Berlusconi se disponía a firmar unos cuantos autógrafos a sus seguidores, Massimo le propino un fuerte puñetazo en la cara, con una pequeña estatuilla de metal del Duomo de Milán, mismo que lo dejó con una herida interna y externa en el labio superior y dos dientes fracturados.
Aquí el video del momento de la agresión:
Bueno esta es la versión contada por los medios de comunicación tradicionales y por muchos diarios de internet, pero al parecer la verdad es otra, y mucho mas creíble ehh mucho pero mucho mas, según algunas fuentes de información muy serias la agresión al primer ministro italiano no fue realizada por un enfermo mental, es más dicen que nadie de los presentes, ni siquiera su equipo de seguridad, se dio cuenta del momento en que fue agredido, sólo se percataron de tan reprobable acto cuando al susodicho le brotaba sangre por la boca.
Esto del agresor de Silvio Berlusconi el pasado 13 de diciembre fue todo un misterio, algunos cuentan que el tal Massimo sólo fue un chivo expiatorio por parte de su equipo de seguridad para no quedar en ridículo, pero con el paso de los días ya se ha logrado saber quien fue el verdadero agresor gracias a unas esclarecedoras fotografías que se han filtrado en la red de redes.
Aquí una de las fotografías mas importantes, la cual les recomiendo observen muy bien, pues según cuentan, en esta entrevista con la pareja presidencial de Estados Unidos se originó todo.
Haz clic en seguir leyendo para saber quien fue el VERDADERO AGRESOR de Silvio Berlusconi.
Vaya, esta si que es una versión mucho mas creíble que la del “enfermo mental”, a la que todos estamos acostumbrados. Sin duda la omnipotencia y omnipresencia de Chuck Norris nuevamente se ha hecho evidente.
Y que le sirva de lección a Silvio Berlusconi esta pequeña caricia de Chuck Norris pues según cuentan nuestras fuentes Chuck solo se enojo un poquitín, pues de haberse enojado un poco ya estaríamos hablando de una historia mas brutalmente trágica.



























Se piensan que son dioses, y sangran como cerdos que son.